Se acaba de publicar un nuevo artículo de consenso de expertos en el World Journal of Urology (abril 2026), que reúne recomendaciones prácticas de cirujanos internacionales de alto volumen — cada uno con más de 1.000 procedimientos de enucleación endoscópica de próstata (EEP) — basadas en discusiones estructuradas del congreso BEAM 2025 (Belgian Endourological Association Meeting) en Gante, Bélgica.
He tenido el privilegio de contribuir a este trabajo colaborativo junto a los colegas Martin Kanne, Cesare Marco Scoffone, Felipe Figueiredo, Thomas Herrmann, Peter Schatteman, Thomas Tailly, Carl Van Haute y Pieter Uvin, coordinados por Gaëtan Devos.
¿Por qué es importante este artículo?
La enucleación endoscópica de próstata — ya sea con láser Holmium (HoLEP), láser Thulium (ThuLEP) u otras fuentes de energía — está reconocida como el estándar de oro para el tratamiento quirúrgico de la obstrucción prostática benigna (OPB), independientemente del tamaño de la próstata. Tanto las guías de la AUA como de la EAU la respaldan. Sin embargo, su adopción mundial sigue siendo limitada, principalmente porque la curva de aprendizaje es considerablemente más pronunciada (30–50 casos) que la de la RTUp tradicional (~10 casos).
Este artículo nace de una premisa sencilla: si los cirujanos de EEP más experimentados del mundo pudiéramos destilar nuestro conocimiento colectivo en consejos prácticos y aplicables, podríamos ayudar a acortar esa curva de aprendizaje y hacer la EEP más segura y accesible.
Recomendaciones clave
1. La EEP no es una RTUp — adoptar la mentalidad correcta. La EEP es una disección anatómica a lo largo de la cápsula quirúrgica prostática, no una técnica de reducción de volumen. A diferencia de la RTUp, la EEP no puede interrumpirse una vez iniciada — debe completarse. El cirujano debe abrazar la variabilidad anatómica y adaptarse a cada caso en lugar de imponer un abordaje uniforme.
2. Formar a todo el ecosistema. La preparación va mucho más allá del cirujano. Todo el equipo de quirófano — enfermería, anestesiología, unidad de esterilización, ingeniería biomédica — debe comprender los instrumentos, el láser, el morcelador y los escenarios habituales de resolución de problemas. El apoyo institucional del jefe de servicio es fundamental.
3. Respetar la curva de aprendizaje. Empezar con próstatas de 50–60 g sin tratamientos previos. Limitar a un máximo de dos casos por día quirúrgico durante la fase inicial. Evitar casos de nivel experto al principio: próstatas post-radioterapia, glándulas >120 g, obesidad mórbida (IMC >35) o pacientes con prótesis de pene. Comunicar abiertamente al equipo de quirófano que los primeros procedimientos llevarán más tiempo.
4. Técnica en bloque con liberación apical precoz. Aunque no existe una técnica de enucleación estándar única, la evidencia creciente apoya el abordaje en bloque como más rápido y eficiente que las técnicas multilobulares. Es importante destacar que, independientemente de si se utiliza una técnica multilobular o en bloque, realizar una liberación apical precoz puede reducir el riesgo de incontinencia de esfuerzo postoperatoria al minimizar la sobredistensión del esfínter urinario externo. Este es un punto que hemos defendido consistentemente desde nuestra experiencia en ICUA.
5. Elegir el plano de disección correcto. Uno de los errores más frecuentes durante la enucleación apical es dudar en iniciar la disección suficientemente distal al veru montanum por miedo a lesionar el esfínter. Sin embargo, especialmente en próstatas grandes, el plano apical óptimo suele estar bien distal al veru. Un plano demasiado proximal lleva a falsos planos, sangrado, tejido residual y frustración. Hay que confiar en las señales visuales — bandas fibrosas, brillo capsular — por encima de las suposiciones de profundidad.
6. Invertir en equipamiento adecuado. Un láser de alta potencia, un morcelador apropiado (los dispositivos oscilantes demuestran eficiencia de morcelación superior), resectoscopio de flujo continuo, suero de irrigación calentado y protección anticondensación de cámara adecuada — no son lujos, sino elementos esenciales para ofrecer atención de alto nivel y gestionar la curva de aprendizaje.
7. Saber cuándo parar o convertir. Cuando se pierde la orientación o la visión es mala, hay que retirar el resectoscopio y reevaluar. El problema casi siempre está detrás. Convertir a RTUp no es un fracaso — es una decisión prudente. La seguridad del paciente siempre tiene prioridad sobre el ego quirúrgico.
8. Monitorizar resultados — siempre. Grabar los procedimientos. Utilizar cuestionarios validados como el IPSS. Revisar los propios vídeos incluso después de más de 1.000 casos. Discutir resultados y complicaciones con colegas. La autoevaluación continua es lo que separa lo bueno de lo excelente.
Manejo de anatomía compleja
El artículo proporciona orientación detallada sobre escenarios difíciles: próstatas muy grandes (donde el alcance del instrumento, la protrusión intravesical y los nódulos satélite plantean desafíos únicos), próstatas pequeñas (<30 g, donde la cápsula quirúrgica está poco desarrollada), y lóbulos medianos grandes (donde el plano de disección cerca del cuello vesical se sitúa peligrosamente cerca de los orificios ureterales). Se destaca la evaluación preoperatoria con RM de la angulación apical anterior y la curvatura posterior de la base como herramienta útil para estimar la dificultad del procedimiento.
Consejos para la morcelación
La morcelación suele enseñarse primero porque parece sencilla, pero pueden producirse complicaciones graves — incluidas laceraciones vesicales e incluso fístulas vesico-sigmoideas. El artículo enfatiza: hemostasia meticulosa antes de la morcelación, doble fuente de irrigación para evitar el vaciado vesical inesperado, ojos fijos en la pantalla en todo momento y liberación inmediata del pedal si se sospecha lesión vesical.
Prevención de complicaciones
Las principales complicaciones postoperatorias abordadas incluyen retención por coágulos, incontinencia de esfuerzo transitoria, estenosis uretral (la localización más frecuente es la uretra bulbar) y contractura del cuello vesical. La prevención es fundamental: lubricación adecuada, adaptar el calibre del instrumental al diámetro uretral (y no al revés), y realizar EEP en bloque con liberación apical precoz. El principal factor de riesgo para esclerosis de cuello vesical es un tamaño prostático pequeño (<54–55 ml).
Referencia completa
Devos G, Kanne M, Gómez Sancha F, Scoffone CM, Figueiredo F, Herrmann T, Schatteman P, Tailly T, Van Haute C, Uvin P. Endoscopic enucleation of the prostate made practical: lessons from experts from the BEAM25 meeting. World J Urol. 2026;44:282.
doi:10.1007/s00345-026-06384-3
Dr. Fernando Gómez Sancha — Director Médico, ICUA (Instituto de Cirugía Urológica Avanzada), Clínica CEMTRO, Madrid. Pionero de la técnica de HoLEP en bloque con liberación apical precoz. Más de 10.000 procedimientos de EEP. Programa internacional de formación para urólogos de más de 60 países.

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