viernes, marzo 20, 2026

¿El HoLEP afecta a la erección y la vida sexual? Lo que dice la evidencia

Dr. Fernando Gómez Sancha · Director Médico, ICUA · Clínica CEMTRO, Madrid
Última actualización: marzo 2026

Es la pregunta que más preocupa a los hombres que se plantean una operación de próstata. Más que el dolor, más que la anestesia, más que la hospitalización. "Doctor, ¿voy a poder seguir teniendo relaciones sexuales?" Y la segunda pregunta, a menudo formulada con más pudor: "¿Voy a eyacular?"

Voy a responder con total honestidad, porque creo que un paciente que va a tomar una decisión sobre su cuerpo merece información clara, sin edulcorar ni dramatizar.

Lo primero y más importante: el HoLEP no afecta a la erección

Hay que decirlo con claridad desde el principio. La erección depende de dos nervios — los nervios erectores o nervios cavernosos — que discurren por la parte posterior y lateral de la próstata, por fuera de la cápsula. La enucleación prostática trabaja por dentro de la cápsula, despegando el adenoma sin tocar estos nervios en ningún momento.

Si un paciente tenía erecciones normales antes de la cirugía, las seguirá teniendo después. De hecho, algunos pacientes refieren una mejoría de su vida sexual tras la operación, sencillamente porque ya no tienen las molestias urinarias que la limitaban — levantarse cuatro veces por la noche, urgencia, goteo constante. Cuando esos problemas desaparecen, la confianza y la comodidad mejoran, y con ellas la vida íntima.

Si un paciente ya tenía disfunción eréctil antes de la cirugía (algo frecuente por la edad y otras condiciones como diabetes o hipertensión), la cirugía no la empeora, pero tampoco la va a curar — son problemas diferentes.

Eyaculación retrógrada: qué es y por qué ocurre

Aquí es donde necesito ser completamente transparente. Tras una enucleación prostática completa — sea HoLEP, RTU, cirugía abierta o cualquier otra técnica que elimine el adenoma — la mayoría de los pacientes experimentan lo que llamamos eyaculación retrógrada.

¿Qué significa exactamente?

Durante el orgasmo, el semen en lugar de salir por el pene hacia fuera, fluye hacia atrás, hacia la vejiga. El orgasmo se siente, la sensación de placer existe, pero no hay expulsión de semen. Cuando el paciente orina después del orgasmo, la orina sale algo turbia — es el semen mezclado con la orina. Es completamente inocuo.

¿Por qué ocurre?

El mecanismo eyaculatorio depende de un cierre que se produce en la uretra prostática durante el orgasmo. Ese cierre impide que el semen vaya hacia la vejiga y lo dirige hacia fuera. Al extirpar el adenoma prostático, ese mecanismo de cierre se altera. Es una consecuencia inherente a todas las técnicas que extraen el adenoma de forma completa — no es específica del HoLEP.

¿Con qué frecuencia ocurre?

En la literatura, la tasa de eyaculación retrógrada tras HoLEP se sitúa entre el 70 y el 90%. Es similar con RTU (75-80%) y con cirugía abierta. Es decir: es la norma, no la excepción.

¿Es peligrosa?

No. La eyaculación retrógrada no tiene ninguna consecuencia para la salud. El semen se elimina con la orina de forma natural. No duele, no causa infecciones, no produce ningún problema.

¿Afecta a la fertilidad?

Sí. Si un hombre quiere tener hijos y mantener la eyaculación anterógrada es una prioridad, esto debe discutirse antes de la cirugía. Existen opciones para preservar esperma antes del procedimiento, y hay técnicas de reproducción asistida que pueden utilizarse con semen recuperado de la orina tras el orgasmo. Pero si la fertilidad futura es importante para el paciente, es un factor que puede inclinar la balanza hacia un tratamiento más conservador.

Lo que los pacientes me dicen de verdad

Después de miles de enucleaciones y de preguntar directamente a mis pacientes sobre su experiencia, puedo compartir lo que me transmiten:

Cuando les pregunto si echan de menos la eyaculación, a menudo me dicen que sí. Es una sensación diferente, algo les falta.

Cuando les pregunto por el orgasmo, las respuestas varían. Algunos me dicen que es más intenso y satisfactorio que antes. Otros no perciben diferencias significativas. Y otros me dicen, con algo de pena, que se ha quedado en un leve "corrientazo", no tan bueno como antes.

Pero cuando les pregunto si se volverían a operar con el mismo método, la respuesta es casi unánime: . Me dicen que su vida, globalmente, ha mejorado enormemente a pesar de la retroeyaculación, y que lo volverían a hacer sin dudar.

Un dato objetivo: En un estudio prospectivo de satisfacción (Lee, 2017) con 397 pacientes a los seis meses del HoLEP, solo el 3,3% estaba insatisfecho y el 3,9% no se habría operado si pudiera volver a elegir. Y los motivos de insatisfacción no eran la eyaculación — eran la persistencia de urgencia y no haber mejorado la nocturia tanto como esperaban.

¿Se puede preservar la eyaculación con cirugía de próstata?

Sí, pero con matices importantes que el paciente debe entender antes de decidir.

Tratamientos mínimamente invasivos (Rezum, UroLift, iTIND)

Estos procedimientos se han posicionado comercialmente como opciones que preservan la eyaculación. Y es cierto que la preservan en la mayoría de los casos. Sin embargo, la mejoría del flujo urinario es significativamente menor que con la enucleación, la durabilidad es limitada, y muchos pacientes acabarán necesitando un retratamiento en los años siguientes.

Opciones con láser que preservan la eyaculación

En nuestra práctica disponemos de dos opciones poco invasivas, basadas en el láser, para pacientes cuidadosamente seleccionados que priorizan la preservación eyaculatoria:

La primera es la incisión bilateral de cuello vesical con láser, en pacientes jóvenes con un cuello vesical elevado y estrecho. Si las incisiones se mantienen a medio centímetro o un centímetro por encima del verumontanum, la eyaculación se preserva de forma consistente. En mi experiencia personal, solo he tenido un caso de pérdida de eyaculación anterógrada con esta técnica, y la realizamos prácticamente cada semana. Se hace con sedación, en 3-4 minutos, y el paciente se va a casa el mismo día con sonda para retirarla al día siguiente.

La segunda es la enucleación aislada del lóbulo medio en pacientes cuya obstrucción se debe principalmente al crecimiento de este lóbulo. Si se respeta el tejido alrededor del verumontanum, la eyaculación se preserva consistentemente y hay una mejoría muy significativa de los síntomas.

Estas dos opciones me parecen competitivas frente a otros tratamientos mínimamente invasivos, pero no todo paciente es candidato. La selección es clave, y realizamos una cistoscopia previa para confirmar que la anatomía del paciente se ajusta a estas técnicas.

HoLEP con preservación eyaculatoria

Se han publicado intentos de realizar la enucleación completa preservando el tejido alrededor del verumontanum para mantener la eyaculación. Los resultados hasta la fecha son modestos — tasas de éxito de alrededor del 50%. Y existe la incertidumbre de si dejar tejido adenomatoso sin extraer compromete la durabilidad del procedimiento, con riesgo de que ese tejido residual crezca y obstruya de nuevo.

Poner las cosas en perspectiva

Cuando asesoro a mis pacientes sobre este tema, suelo decirles algo que creo importante: la mayoría de los hombres que operamos tienen 55-65 años o más. Con el paso del tiempo, la importancia de la eyaculación anterógrada tiende a disminuir, pero poder orinar bien será cada vez más importante. He visto demasiados pacientes que a los 75-80 años ingresan por una fractura de cadera y sufren una retención urinaria porque se optó por un tratamiento conservador décadas antes.

La industria de dispositivos médicos ha invertido enormes cantidades de dinero en cambiar nuestra percepción sobre la importancia relativa de la eyaculación frente a la función vesical. Y ha sido extraordinariamente eficaz en ese esfuerzo de marketing. Pero como urólogos, debemos ser asesores de nuestros pacientes, no agentes de ventas de ninguna compañía.

La decisión es del paciente, siempre. Pero para que sea una decisión verdaderamente informada, tiene que conocer todos los datos, no solo los que la publicidad destaca.

En resumen:
  • Erección: no se afecta. Los nervios erectores no se tocan durante la cirugía.
  • Eyaculación: en el 70-90% de los casos será retrógrada (seca). El orgasmo persiste.
  • Satisfacción global: más del 96% de los pacientes están satisfechos y volverían a operarse.
  • Existen opciones para preservar la eyaculación en pacientes seleccionados, pero con eficacia o durabilidad menor.
¿Tiene dudas sobre cómo el HoLEP puede afectar a su vida sexual?

En ICUA le explicaremos todas las opciones de forma personalizada y honesta.
📞 +34 91 435 28 44 · ✉ icua@icua.es

Referencias científicas

  1. Iscaife A, Rodríguez Socarrás M, Talizin TB, et al. Contemporary results of En Bloc HoLEP for large prostates. World J Urol. 2025;43:401. PubMed
  2. Kim M, Song SH, Ku JH, et al. Pilot study of the clinical efficacy of ejaculatory hood sparing technique for ejaculation preservation in HoLEP. Int J Impot Res. 2015;27:20-24. PubMed
  3. Lee SW, Choi JB, Lee KS, et al. Satisfaction and quality of life after holmium laser enucleation of the prostate. Investig Clin Urol. 2017;58:35-41. DOI
  4. Saitta G, Becerra JEA, Del Álamo JF, et al. 'En Bloc' HoLEP with early apical release. World J Urol. 2019;37:2451-2458. PubMed
  5. Gauhar V, Gómez Sancha F, Enikeev D, et al. Results from a global multicenter registry of 6193 patients (REAP). World J Urol. 2023;41:3033-3040. PubMed

Hiperplasia benigna de próstata: síntomas, diagnóstico y opciones de tratamiento en 2026

Dr. Fernando Gómez Sancha · Director Médico, ICUA · Clínica CEMTRO, Madrid
Última actualización: marzo 2026

Si se levanta varias veces por la noche para orinar, si nota que el chorro ya no es lo que era, si tiene la sensación de que la vejiga nunca se vacía del todo — no está solo. Estos síntomas son extraordinariamente frecuentes en hombres a partir de los 50 años y, en la mayoría de los casos, tienen una causa benigna y tratable: la hiperplasia benigna de próstata.

En este artículo le explico qué es exactamente esta enfermedad, cómo se diagnostica, cuáles son las opciones de tratamiento disponibles en 2026, y cuándo es conveniente plantearse la cirugía.

¿Qué es la hiperplasia benigna de próstata?

La próstata es una glándula del tamaño de una nuez que rodea la uretra — el conducto por donde sale la orina desde la vejiga. A partir de los 30 años, el tejido prostático comienza a crecer de forma lenta pero progresiva. Este crecimiento es benigno (no es cáncer) y se llama hiperplasia benigna de próstata, o HBP.

Con el tiempo, ese crecimiento puede llegar a comprimir la uretra y dificultar la salida de la orina. La HBP afecta al 50% de los hombres a los 60 años y hasta al 80% a los 70. No todos experimentan síntomas, pero muchos sí — y para algunos, los síntomas son lo suficientemente molestos como para afectar seriamente a su calidad de vida.

Es importante entender que la HBP no es cáncer de próstata ni evoluciona hacia él. Son dos enfermedades diferentes que pueden coexistir, pero una no causa la otra.

Los síntomas: cómo saber si tiene un problema de próstata

Los síntomas de la HBP se dividen en dos grandes grupos:

Síntomas obstructivos (de vaciamiento)

Son los que se producen cuando la uretra está comprimida y la orina tiene dificultad para salir:

  • Chorro débil: nota que la fuerza del chorro ha disminuido con el tiempo.
  • Dificultad para iniciar la micción: tiene que esperar o hacer esfuerzo para que empiece a salir la orina.
  • Chorro intermitente: el flujo se interrumpe y vuelve a empezar.
  • Sensación de vaciamiento incompleto: termina de orinar pero siente que queda orina en la vejiga.
  • Goteo terminal: al acabar, siguen cayendo gotas durante un rato.

Síntomas irritativos (de llenado)

Son los que produce la vejiga cuando, al detectar la obstrucción, se vuelve hiperactiva — se contrae involuntariamente cientos de veces al día intentando "luchar" contra la resistencia:

  • Urgencia: necesidad imperiosa de orinar que aparece de repente y cuesta controlar.
  • Frecuencia: orinar muchas más veces de lo normal durante el día.
  • Nocturia: levantarse a orinar durante la noche — una, dos, tres o más veces.
  • Urgencia con incontinencia: no llegar a tiempo al baño y perder orina.
Señales de alarma que requieren atención urgente:
  • No poder orinar en absoluto (retención urinaria aguda) — acuda a urgencias.
  • Sangre en la orina (hematuria).
  • Fiebre con dificultad para orinar — puede indicar infección.
  • Dolor en la zona lumbar con dificultad urinaria — puede indicar afectación renal.

¿Cuándo acudir al urólogo?

Si los síntomas le resultan molestos, le limitan en sus actividades diarias, le afectan al sueño o a sus viajes, merece la pena una valoración urológica. No es necesario esperar a que la situación sea grave. De hecho, es preferible no esperar demasiado: la HBP es progresiva, y una vejiga que lleva años luchando contra la obstrucción puede sufrir un deterioro funcional que a veces no es completamente reversible.

En nuestra consulta, la valoración es rápida. En 10 minutos, con una ecografía, una flujometría y un análisis de sangre con PSA, tenemos la información necesaria para orientar al paciente sobre la mejor opción para su caso.

Diagnóstico: qué pruebas le harán

El diagnóstico de la HBP es sencillo y no invasivo:

  • Historia clínica y cuestionario IPSS: un formulario estandarizado que cuantifica la intensidad de los síntomas en una escala de 0 a 35.
  • Tacto rectal: permite estimar el tamaño y la consistencia de la próstata. Es una exploración breve e indolora, opcional. Nunca obligamos a los pacientes a hacerse un tacto si no quieren.
  • Análisis de sangre con PSA: el antígeno prostático específico ayuda a descartar cáncer y orienta sobre el tamaño prostático.
  • Ecografía: se visualizan la próstata, la vejiga y los riñones. Permite medir el tamaño prostático y comprobar si queda orina en la vejiga después de orinar (residuo postmiccional).
  • Flujometría: el paciente orina en un aparato que mide la velocidad del chorro. Un flujo máximo por debajo de 15 ml/s sugiere obstrucción.

En algunos casos, si el patrón de la flujometría sugiere una estenosis uretral, realizamos una uretrocistoscopia flexible en la misma consulta para descartarla. Y si la nocturia es el síntoma predominante, solicitamos un diario miccional para determinar si se trata de una poliuria nocturna — un problema diferente que no mejora con cirugía prostática.

Opciones de tratamiento

1. Cambios en el estilo de vida

En casos leves, ajustar algunos hábitos puede marcar una diferencia significativa: reducir la ingesta de líquidos por la tarde-noche, limitar el café, el té y el alcohol (especialmente la cerveza), evitar el estreñimiento, y hacer ejercicio regular. Estos cambios no curan la HBP, pero pueden aliviar los síntomas lo suficiente como para vivir cómodamente sin necesidad de tratamiento.

2. Tratamiento farmacológico

Cuando los cambios en el estilo de vida no son suficientes, existen varios tipos de fármacos:

  • Alfa-bloqueantes (tamsulosina, silodosina, alfuzosina): relajan el músculo liso de la próstata y el cuello vesical, facilitando la salida de la orina. Actúan rápido (días) pero pueden causar mareos, congestión nasal y problemas de eyaculación.
  • Inhibidores de la 5-alfa-reductasa (finasterida, dutasterida): reducen el tamaño de la próstata bloqueando la conversión de testosterona en dihidrotestosterona. Tardan meses en hacer efecto y pueden afectar a la libido y la función eréctil.
  • Terapia combinada: alfa-bloqueante + inhibidor de 5-alfa-reductasa. Más eficaz que cada fármaco por separado, pero también con más efectos secundarios.
  • Antimuscarínicos o beta-3 agonistas: para tratar la vejiga hiperactiva asociada.

El tratamiento médico es eficaz en muchos pacientes, pero tiene sus limitaciones. No cura la HBP — la controla. Si se suspende la medicación, los síntomas vuelven. Y algunos pacientes experimentan efectos secundarios que reducen su calidad de vida tanto o más que los propios síntomas prostáticos.

3. Tratamientos mínimamente invasivos

Existen procedimientos que se sitúan entre la medicación y la cirugía: Rezum (vapor de agua), UroLift (implantes retractores), iTIND (dispositivo temporal). Se realizan de forma ambulatoria o con estancia muy corta, y su principal atractivo es la preservación de la eyaculación.

Sin embargo, la mejoría del flujo urinario es más modesta que con la cirugía, la durabilidad es limitada, y la probabilidad de necesitar un retratamiento es significativamente mayor. Creo que son una buena alternativa para pacientes muy seleccionados que priorizan la preservación eyaculatoria sobre la eficacia máxima, pero no sustituyen a las opciones quirúrgicas definitivas.

4. Cirugía definitiva

Cuando la medicación no es suficiente, cuando hay complicaciones, o cuando el paciente simplemente quiere resolver el problema de forma definitiva, la cirugía es la respuesta. Las opciones principales son:

  • Resección transuretral (RTU/TURP): la técnica clásica. Eficaz en próstatas medianas, pero con limitaciones en las grandes y una tasa de retratamiento del 10-15%.
  • Vaporización con láser verde (GreenLight): buena en próstatas medianas, muy segura en cuanto a sangrado, pero sin muestra para patología y lenta en próstatas grandes.
  • HoLEP (enucleación con láser de holmio): extrae todo el adenoma independientemente del tamaño, con retratamiento inferior al 2%. Es la técnica recomendada por las guías EAU y AUA para cualquier tamaño de próstata.
  • Cirugía abierta: eficaz pero invasiva, con estancia hospitalaria larga y recuperación prolongada. Cada vez más sustituida por el HoLEP.

¿Y si no me opero? Los riesgos de no tratar la HBP

La HBP no tratada puede llevar a complicaciones que van más allá de la simple molestia urinaria:

  • Retención urinaria aguda: incapacidad total para orinar, requiere sonda de urgencia.
  • Daño vesical: la vejiga que lleva años trabajando contra la obstrucción pierde su capacidad de contracción. Este daño puede ser irreversible.
  • Infecciones urinarias de repetición: la orina residual que queda en la vejiga es un caldo de cultivo para las bacterias.
  • Cálculos vesicales: se forman en la orina estancada.
  • Divertículos vesicales: la pared de la vejiga se hernia formando bolsas.
  • Daño renal: en casos avanzados, la obstrucción puede afectar a los riñones (hidronefrosis).

Un estudio reciente con 50.000 sujetos demostró que el músculo de la vejiga se deteriora progresivamente a medida que avanza la obstrucción, y que existe una ventana de oportunidad para tratar al paciente antes de que ese deterioro sea permanente. No digo esto para generar alarma, sino para que entienda que postergar indefinidamente la evaluación urológica no es una buena estrategia.

La frase que suelo decir a mis pacientes: "No hay que ser el primero en operarse, pero tampoco el último."
¿Tiene síntomas urinarios que le preocupan?

En ICUA le hacemos una valoración completa en una sola visita. Si necesita tratamiento, le explicaremos todas las opciones.
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Referencias científicas

  1. Sandhu JS, Bixler BR, Dahm P, et al. Management of lower urinary tract symptoms attributed to BPH: AUA guideline amendment 2023. J Urol. 2024;211:11-19. DOI
  2. EAU Guidelines on Management of Non-neurogenic Male LUTS. Edición 2025. EAU Guidelines
  3. Egan KB. The epidemiology of benign prostatic hyperplasia associated with lower urinary tract symptoms. Urol Clin North Am. 2016;43:289-297. DOI
  4. Iscaife A, Rodríguez Socarrás M, Talizin TB, et al. Contemporary results of En Bloc HoLEP for large prostates. World J Urol. 2025;43:401. PubMed
  5. Gauhar V, Gómez Sancha F, Enikeev D, et al. Results from a global multicenter registry of 6193 patients (REAP). World J Urol. 2023;41:3033-3040. PubMed

Próstata muy grande: por qué el HoLEP en bloque es la mejor opción para próstatas de más de 100 gramos

Dr. Fernando Gómez Sancha · Director Médico, ICUA · Clínica CEMTRO, Madrid
Última actualización: marzo 2026

Si le han dicho que tiene la próstata muy grande — 100, 150, 200 gramos o más — y que necesita operarse, probablemente le hayan planteado dos opciones: cirugía abierta (abrir el abdomen) o vivir con una sonda. Hay una tercera opción que quizá no le han ofrecido, porque no todos los centros pueden realizarla: la enucleación en bloque con láser de holmio (HoLEP).

Y no solo puede realizarse en próstatas grandes — es donde mejor funciona.

¿Qué se considera una próstata grande?

El tamaño de la próstata se mide habitualmente en gramos o mililitros (son equivalentes a efectos prácticos). Una clasificación útil:

  • Pequeña: menos de 30 gramos — raramente requiere cirugía.
  • Mediana: 30-80 gramos — la mayoría de las técnicas funcionan bien.
  • Grande: 80-150 gramos — aquí empiezan los problemas con muchas técnicas.
  • Muy grande: más de 150 gramos — territorio donde pocas técnicas son viables.

El tamaño importa porque determina qué técnicas quirúrgicas pueden utilizarse con seguridad y eficacia. Y es precisamente en las próstatas grandes y muy grandes donde la diferencia entre las técnicas se hace más evidente.

El problema de las próstatas grandes con las técnicas habituales

RTU (resección transuretral)

La RTU tiene un límite práctico en torno a 80 gramos. Intentar resecar una próstata de 150 gramos con un asa eléctrica es como intentar vaciar un pozo con un cubo: se tarda demasiado, se sangra demasiado, y nunca se consigue extraer todo el tejido. El riesgo de síndrome de absorción de líquidos (síndrome post-RTU) aumenta con el tiempo quirúrgico. Por eso las guías clínicas no recomiendan la RTU para próstatas grandes.

Láser verde (GreenLight)

La vaporización con láser verde funciona bien en próstatas medianas, pero en las grandes se enfrenta al mismo problema: vaporizar 100 o 150 gramos de tejido lleva un tiempo excesivo, la intervención se hace interminable, y es muy difícil asegurar que se ha eliminado todo el adenoma. La tasa de retratamiento en próstatas grandes tratadas con láser verde puede alcanzar el 9%.

Aquablation

Aquablation está aprobado para próstatas entre 30 y 150 ml. Tiene un límite superior de tamaño, y los datos en próstatas grandes muestran tasas de sangrado postoperatorio significativamente mayores. No es una técnica enucleativa — destruye parte del adenoma, pero no lo extrae completamente.

Cirugía abierta

La adenomectomía abierta es eficaz en próstatas de cualquier tamaño — el cirujano abre el abdomen y extrae el adenoma con los dedos. Funciona, pero a un coste alto para el paciente: incisión abdominal, sangrado importante, estancia hospitalaria de 5-7 días, sonda prolongada y recuperación de 4-6 semanas. Durante más de un siglo fue la única opción para próstatas grandes. Ya no tiene por qué serlo.

Por qué el HoLEP en bloque no tiene límite de tamaño

El HoLEP sigue el plano anatómico natural entre el adenoma y la cápsula prostática — exactamente el mismo plano que sigue el dedo del cirujano en la operación abierta. Pero lo hace con la precisión de un láser, sin incisiones y con un sangrado mínimo.

Y aquí viene lo paradójico: cuanto más grande es la próstata, más eficiente es la enucleación en bloque. ¿Por qué? Porque en las próstatas grandes el plano entre el adenoma y la cápsula está mejor definido — es más fácil encontrarlo y seguirlo. El adenoma es más blando, más pediculado, y se despega con mayor facilidad. Es como pelar una naranja grande: los gajos se separan de la cáscara con menos esfuerzo que en una naranja pequeña.

Nuestros datos publicados en próstatas grandes

En 2025 publicamos en World Journal of Urology los resultados de 754 pacientes consecutivos operados con nuestra técnica de enucleación en bloque. De ellos, 110 tenían próstatas de 120 gramos o más (mediana de 143,5 gramos). Los comparamos con los 644 pacientes con próstatas menores.

Parámetro Próstata <120 g (n=644) Próstata ≥120 g (n=110)
Tamaño (mediana) 60 g 143,5 g
Tiempo de enucleación 25 min 40 min
Eficiencia de enucleación 1,9 g/min 3,1 g/min
Tejido extraído 38,9 g 98,7 g
Incontinencia esfuerzo 1 mes 3,4% 8,2%
Incontinencia esfuerzo 3 meses 1,4% 1,8%
Incontinencia esfuerzo 6 meses 0,15% 0,9%
Tasa de transfusión 0,31% 0,9%
Reducción del PSA 92,9% 94,4%
Qmax a los 3 meses 24 ml/s 28 ml/s

Varios datos merecen comentario:

La eficiencia se duplica en próstatas grandes. Enucleamos a un ritmo de 3,1 g/min en las grandes frente a 1,9 g/min en las normales. Esto confirma que el plano de disección es mejor en próstatas grandes.

La continencia a los 6 meses es excelente en ambos grupos. Sí, al primer mes las próstatas grandes tienen algo más de incontinencia transitoria (8,2% vs 3,4%), lo cual es esperable — se ha manipulado más tejido cerca del esfínter. Pero a los 3 meses ya es comparable, y a los 6 meses es inferior al 1% en ambos grupos.

La reducción del PSA es del 94,4% en próstatas grandes — incluso mayor que en las normales. Esto demuestra que la enucleación es radical: se ha extraído prácticamente todo el adenoma.

El flujo urinario postoperatorio es mayor en las próstatas grandes (28 ml/s vs 24 ml/s), porque la celda que queda tras extraer un adenoma grande permite un flujo más amplio.

Más allá de los 150 gramos: próstatas de 200, 300 y hasta 500 gramos

En nuestra experiencia hemos operado próstatas de tamaños excepcionales — 300, 400 y hasta 500 gramos — con resultados excelentes. Estos son casos que históricamente solo podían resolverse con cirugía abierta, con todo lo que eso implica para el paciente.

Un estudio multicéntrico publicado en World Journal of Urology en 2023 por Tricard y colaboradores, titulado con rotundidad "Open simple prostatectomy is dead" (la prostatectomía abierta simple está muerta), demostró resultados excelentes del HoLEP en próstatas de más de 150 ml, confirmando que ya no hay justificación para abrir el abdomen de un paciente para operar su próstata.

Las ventajas específicas del abordaje en bloque para próstatas grandes

La técnica en bloque tiene ventajas adicionales cuando se opera una próstata grande:

  • Menor tiempo de morcelación: Al extraer el adenoma en una sola pieza, la fragmentación posterior es más rápida y eficiente que si se hubieran volcado a la vejiga dos o tres lóbulos separados.
  • Muestra íntegra para anatomía patológica: Todo el tejido se envía al patólogo, lo que permite una evaluación histológica completa. Esto es especialmente importante en próstatas grandes, donde la probabilidad de encontrar un cáncer incidental es menor pero no despreciable.
  • Mejor orientación durante la cirugía: Al disecar en bloque, el cirujano mantiene en todo momento una referencia anatómica clara. En una próstata de 200 gramos, perderse dentro del adenoma es fácil con técnicas fragmentadas — con la técnica en bloque, siempre se sabe dónde se está.

"La próstata complica la vejez"

Este es un concepto que siempre explico a mis pacientes. Un hombre que a los 60-65 años tiene una próstata grande obstructiva y decide no operarse, corre el riesgo de que a los 75-80 años, cuando ingrese para una fractura de cadera o una prótesis de rodilla, sufra una retención urinaria que le complique enormemente la vida. La próstata grande no deja de crecer, y la vejiga se deteriora con cada año de obstrucción no tratada.

La gran ventaja de la enucleación es que ofrece una altísima probabilidad de que sea el único tratamiento que el paciente necesite en su vida. No vamos a "arreglar una muela" que habrá que volver a tratar en unos años. Vamos a resolver el problema de forma definitiva.

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Referencias científicas

  1. Iscaife A, Rodríguez Socarrás M, Talizin TB, et al. Contemporary results of En Bloc HoLEP for large prostates. World J Urol. 2025;43:401. PubMed
  2. Tricard T, Xia S, Xiao D, et al. Outcomes of HoLEP for very large-sized BPH (over 150 mL): open simple prostatectomy is dead. World J Urol. 2023;41:2249-2253. DOI
  3. Saitta G, Becerra JEA, Del Álamo JF, et al. 'En Bloc' HoLEP with early apical release. World J Urol. 2019;37:2451-2458. PubMed
  4. Juliebø-Jones P, Gauhar V, Castellani D, et al. En-bloc vs non en-bloc for large and very large prostates: propensity score matched analysis. World J Urol. 2024;42:299. DOI
  5. Gauhar V, Gómez Sancha F, Enikeev D, et al. Results from a global multicenter registry of 6193 patients (REAP). World J Urol. 2023;41:3033-3040. PubMed
  6. Gomez Sancha F, Rivera VC, Georgiev G, et al. Common trend: move to enucleation — Is there a case for GreenLight enucleation? World J Urol. 2015;33:539-547. DOI (Open Access)