Después de un terrible atasco para llegar al Hospital Quirón (tardé más en llegar del aeropuerto al hospital que desde Madrid a Barcelona) demostré la técnica operando al primer paciente y luego ayudé al Dr. Serrate a operar su primer caso. Como las próstatas de los pacientes eran pequeñitas, todo fue como la seda y el Dr. Serrate pudo hacer un gran trabajo... lo pasamos muy bien juntos y luego volví a Madrid por la tarde.

