sábado, diciembre 22, 2007

Visitante de Irán

El día 19 conocí al Dr. Dariush Marzbani, un prestigioso urólogo de Teherán, Irán. Vino a Madrid a visitarme durante unos días decidido a conocer mejor el tratamiento de la hiperplasia benigna de próstata con láser verde.

Compartimos dos sesiones quirúrgicas, el día 20, que operé a tres pacientes y el día 21, que operé a otros tres en el Sanatorio de Nuestra Señora del Rosario de Madrid. El día 21 también vino el Dr. Gelabert, de Mallorca, a ver las intervenciones. El Dr. Marzbani se fue contento, porque vimos casos muy interesantes y variados. Próstatas pequeñas, grandes y un paciente que había sido sometido previamente a una RTU y a una prostatectomía abierta...

El mayor problema para la introducción de esta técnica en Irán parece ser el bloqueo que EE.UU. mantiene sobre ese país. Al parecer, las compañías Americanas no pueden vender en Irán, especialmente cuando se trata de alta tecnología.

domingo, diciembre 16, 2007

Hospital Universitario Arnau de Villanova

El 16 por la noche cogí el AVE hacia Lleida. Por la mañana madrugamos un poquillo para ir al Hospital Universitario Arnau de Villanova para realizar una sesión quirúrgica para demostrar el nuevo láser HPS en dos pacientes con Hiperplasia benigna de próstata.

Luego salí disparado de vuelta a Madrid en el AVE, deseando que llegue la navidad para descansar un poquito.



viernes, diciembre 14, 2007

BAU 2007 - Congreso Nacional Belga

Tras el viaje a Canarias, tuve que madrugar para salir a las 06:30 hacia Bruselas. Allí había sido invitado a participar en el Congreso Nacional Belga con una conferencia sobre vaporización fotoselectiva prostática con láser verde.





El avión esperó antes de despegar casi tres horas. La espera se compensó porque fuí testigo de un fenómeno meteorológico inusual. Un arco iris circular, que estaba posado sobre las nubes. Una preciosidad.


Luego llegué al centro de congresos donde realicé mi conferencia. Todo fue muy bien. Algunos urólogos belgas me dijeron que me visitarían pronto en Madrid.


Allí me encontré con mi amigo Jean de la Rosette y pude comer con él. Siempre es un enorme placer aprender de él. Luego volví pitando al aeropuerto, para volver a Madrid. Llegué molido, como siempre, pero contento.